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Inscripciones para el nuevo curso de catequesis 2026-2027

 

Ya podéis hacernos llegar la ficha de inscripción para el nuevo curso de catequesis 2026-2027 (junto al documento de consentimiento de datos de carácter personal que figura al final de la ficha)  entregándola en la parroquia.

Los niños/as de nueva inscripción en esta parroquia deberán entregar la ficha (junto al documento de consentimiento de datos de carácter personal) PERSONALMENTE A LOS PÁRROCOS, DESPUÉS DE LAS MISAS DE 12:00 h. o de  19:30 h. 

FICHA INSCRIPCIÓN CATEQUESIS COMUNIÓN Y POSTCOMUNIÓN

Y si ya has recibido la Primera Comunión, además de venir a catequesis, puedes colaborar como monaguillo.

Cómo encontrar posibilidades de voluntariado cerca de ti

Actividades del voluntariado de Conferencias de San Vicente de Paúl de San Nicolás el Real 

Las actividades que  viene realizando el voluntariado de las Conferencias de San Vicente de Paúl de San Nicolás el Real son:

  • Ayuda a familias vulnerables con alimentos y productos sanitarios y de higiene. Se viene ayudando mensualmente a 60 familias necesitadas
  • Acompañamiento a pacientes adultos y a sus familiares en el Hospital Universitario de Guadalajara, así como apoyo en gestiones dentro del hospital.
  • Apoyo extraescolar de menores de familias vulnerables para mejorar su rendimiento escolar y potenciar su desarrollo integral.

Si quieres dedicar parte de tu tiempo para ayudar en algunas de estas actividades: Únete a nuestro equipo de voluntarios.

Si quieres contribuir económicamente para poder mantener y expandir nuestros programas,  Haz un donativo

¡Únete a nosotros!

Puedes informarte en:
Tele. 686 076 895-604 904 202
guadalajara@ssvp.es
 www.ssvp.es        

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Proyecto de acompañamiento en hospitales ¡Únete a nosotros!

La Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP) ha lanzado un proyecto de acompañamiento en hospitales para brindar apoyo a personas hospitalizadas y a sus familiares.

Este proyecto, que va dirigido a los aspectos más trascendentales de la persona, busca humanizar el entorno hospitalario, y ofrecer consuelo y compañía en momentos de soledad y vulnerabilidad.

Los servicios de acompañamiento en hospitales incluyen:

  • Visitas de acompañamiento: Los voluntarios de la SSVP visitan a pacientes hospitalizados que se encuentran solos, proporcionando compañía y apoyo emocional. Estas visitas ayudan a aliviar la soledad y a mejorar el estado anímico de los pacientes.
  • Acompañamiento a familiares: Además de acompañar a los pacientes, también ofrecemos apoyo a sus familiares, escuchando sus necesidades y preocupaciones, y proporcionándoles consuelo y orientación.
  • Apoyo en gestiones: Ayudamos a los pacientes y sus familiares a realizar gestiones dentro del hospital, facilitando su experiencia y asegurando que reciban el apoyo necesario para trámites y procedimientos.
  • Actividades de animación y entretenimiento: Organizamos actividades recreativas y de entretenimiento tanto para los pacientes como para sus familiares, con el objetivo de mejorar su estado anímico y proporcionarles momentos de distracción y alegría.

Para llevar a cabo esta tarea se necesitan voluntarios

Haz voluntariado en el programa de Personas hospitalizadas

Necesitamos voluntarios mayores de 20 años, con capacidad de empatía y escucha, trabajo en equipo e inquietud por la formación personal. El tiempo de dedicación es variable, pero requiere como mínimo una mañana o una tarde a la semana, además de un tiempo extra cada mes para las reuniones de equipo, coordinación y cursos de formación específicos.

Si estás interesado en colaborar puedes informarte en: https://ssvp.es/que-hacemos/enfermos-hospitalizados/  y en los teléfonos 604904202/ 686076895.

Domingo 26 -Tiempo Ordinario -A

 ” En el Evangelio, Jesús dirige una mirada de verdad y profunda tristeza hacia los corazones cerrados: «y ustedes […] no se arrepienten» (Mt 21,32). ¿Por qué esta herida en el corazón de Cristo? Porque Dios no quiere la perdición de sus hijos. El profeta Ezequiel nos lo recuerda: «Cuando el justo se aparta de su justicia y comete delitos, morirá a causa de ello» mientras que, si se convierte, «ciertamente, vivirá y no morirá» (cf. Ez 18,26.28). Por esta razón, los llamados a la penitencia resuenan en las Sagradas Escrituras y atraviesan toda la predicación del Evangelio a lo largo de los siglos. Adquieren una gravedad salvífica para manifestar su urgencia y necesidad: es hoy —no mañana— cuando hay que convertirse; ahora es el tiempo favorable, el día de la salvación (cf. 2 Co 6,2). Sí, Dios desea que el hombre viva, que abra los ojos y vuelva a Él. Convertirse significa abandonar los senderos del extravío para seguir el Camino de la Vida, abriendo así nuestro corazón a la única Alegría que nunca se acaba.

Jesús mismo no se anda con rodeos cuando exhorta a la penitencia, tal y como nos lo relata, por ejemplo, san Lucas: «Si ustedes no se convierten, morirán» (13,5). Pero él amplía el horizonte de la vida terrenal al de la vida eterna. Mientras que la felicidad aquí en la tierra es una realidad efímera, relativa y, por desgracia, a veces inaccesible para algunos, la verdadera felicidad, en la esperanza, está prometida a todos y debería ser el objetivo principal de nuestra búsqueda, de nuestros esfuerzos y de nuestras decisiones”.

“La vida eterna es una promesa firme y segura que el Señor nos hace. Ya nos la ha alcanzado con su muerte en la cruz y su resurrección, y ya la hace realidad cada día en nosotros por la gracia del bautismo. Está a nuestro alcance, pero a nosotros corresponde acogerla libremente, aferrarnos a ella y no ponerle obstáculos; y el obstáculo para la gracia y la vida eterna, el único obstáculo para este amor, es el pecado, el retraerse en sí mismo, ese rechazo a Dios que nos encierra en nuestras propias tinieblas. Por tanto, está en juego nuestra responsabilidad personal, y es grande. Dios nos ha querido libres, pues la libertad es una condición del amor; no se puede amar por obligación. Esta libertad que se nos ha dado, debemos emplearla para decir “sí” a Cristo y, con la ayuda de su gracia, seguir los pasos de María; un “sí” que se renueva sin cesar, hasta nuestro último aliento: «ahora y en la hora de nuestra muerte», como decimos en el Ave María.

Encontramos la insistente llamada a la conversión en las palabras que María pronunció aquí mismo: “¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Penitencia!”. Ella repite la palabra tres veces; e invita a Bernardita a realizar ciertos gestos. ¿Esto por qué? ¿Acaso somos lentos para comprender? ¿Nos consideramos sin pecado con demasiada facilidad? ¿Acaso no la practicamos suficientemente?  La Virgen nos pide que hagamos penitencia, no sólo por nosotros mismos, que la necesitamos, sino también “por los pecadores”, por un mundo que va mal. ¿Cómo no van a conmover nuestros corazones los conflictos cada vez más extendidos, que destruyen tantas vidas inocentes? Sin embargo, el mal que sufre nuestra época proviene del corazón del hombre; Dios no es responsable de ello: «¿es injusta mi conducta? —dice a los hijos de Israel—, ¿Acaso no es injusto el proceder de ustedes?» (Ez 18,25). Por lo tanto, son los corazones de los hombres los que hay que cambiar, empezando por el nuestro.

La penitencia es una obra inspirada por el amor en solidaridad con la humanidad: amor a Dios, con el que queremos reparar la herida de su Corazón causada por nuestros pecados; amor a todos nuestros hermanos los hombres que no escuchan esta llamada a la conversión y a quienes sus faltas los conducen hacia la muerte. Esta exigencia de conversión compromete a la propia Iglesia en su peregrinación terrenal. Debe, ante todo, tener el valor de vivir esa conversión. Para sanar las profundas heridas, las infidelidades y los dolorosos extravíos cometidos en su seno, debemos someternos humildemente a la mirada purificadora del Señor. Es indispensable reconocer nuestras propias faltas para nuestro progreso espiritual, como escribía san Agustín: «Que te desagrade siempre lo que eres si quieres llegar a lo que aún no eres» (Sermón 169, 18).

El recordatorio de nuestra Madre acerca del deber que tenemos de oración y conversión nos llena de una gran esperanza, pues ella nos indica el medio para cambiar el curso de los acontecimientos, medio que no es otro que el de asociarnos a la Pasión de Cristo. Queridos enfermos que conocen el sufrimiento, tan numerosos en Lourdes, ustedes tienen la posibilidad de vivir sus penas y sus dolores en este espíritu de ofrenda para entrar en ese proceso redentor que tanto necesita el mundo. En este sentido, están verdaderamente en el corazón de la Iglesia y su papel es insustituible”.

“La Virgen María sana nuestras miradas y transfigura nuestros corazones, dándoles paz. Conviértanse, en sus países, sus diócesis y sus familias, en testigos activos de esta fuerza y esta ternura divinas, que nos permiten continuar el camino y alcanzar la meta. Impulsados por la oración de los enfermos y el amor de nuestra Madre, caminen con confianza hacia el futuro. No teman las tormentas del mundo: la Santa Madre de Dios vela sobre su caminar, protege a la Iglesia con su manto de ternura y, como Estrella radiante de la mañana, guía sus pasos para darlos a luz, en la alegría, a la vida misma de su Hijo Jesús”.

Amén.

Extractos homilía viaje apostólico Papa León XIV a Francia
27 de septiembre de 2026
Santuario de Ntra. Sra. de Lourdes
Fuente: vatican.va

Solemne Novena a Ntra. Sra. Virgen de la Soledad – 2026

Del 18 al 26 de septiembre, las 19:00h.
 Rosario, Novena y a continuación Eucaristía 

Sábado, 26 de septiembre, a las 20:00h.
 Vigilia de oración  junto a la Virgen

Domingo, 27 de septiembre, a las 12,00h.
 Misa Solemne
Cantada por el coro «El Carmen de Guadalajara»

Lunes, 28 de septiembre, a las 19,30h.
Misa por los hermanos difuntos de la Hermandad de la Soledad.

AQUÍ PUEDES CONSULTAR EL TRÍPTICO DE LA NOVENA

Soneto alcarreño a la iglesia de San Nicolás el Real de Guadalajara

Por Juan Pablo Mañueco

(escritor y periodista)

Por esta nave única de planta en cruz latina,
mas con variadas grandes capillas laterales,
singlan naves que bogan para curar los males
por las cuales la nave del alma se encamina.
 .
Sobre el amplio crucero, una cúpula redonda
con balconada y sol que desciende por linterna,
da paso desde el cielo a la clara luz eterna
que cala entre la iglesia celeste lumbre honda.
.
Dentro, el mayor retablo ocupado es por caverna
de columnas salomónicas formando fronda
sobre sí mismas girando, en marmórea ronda
grisácea, al cielo rodando en torsión eterna.
 .
Son tan blancos e intensos del cielo estos umbrales
y cargada en barroco cada labrada esquina
que al fondo del claro cruce de la cruz latina
se sienten ya cánticos de coros celestiales.

Del libro “Donde el mundo se llama Guadalajara”

Juan Pablo Mañueco

parábola viñador

Domingo 25º Tiempo Ordinario A

En la parábola que comentamos hoy, unos jornaleros esperan a que alguien los contrate para ese día. Estamos en el capítulo 20 del Evangelio de Mateo, y también aquí encontramos un personaje que se comporta de manera insólita, que asombra e interpela. Es el dueño de una viña, que sale personalmente a buscar a sus […]

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24º Domingo Tiempo Ordinario – Ciclo A

Hoy el Evangelio (cf. Mt 18,21-35) nos habla de un valor fundamental de la vida cristiana: el perdón. Jesús lo enseñó y lo atestiguó hasta en la cruz, donde oró al Padre por sus perseguidores con las palabras que todos conocemos: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34). En el pasaje de […]

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Domingo 23 Tiempo Ordinario – Ciclo A-

  La Palabra de Dios proclamada en la liturgia de este domingo nos ofrece algunos criterios fundamentales para el pensamiento y la acción. Leemos en la Carta a los Romanos que cada mandamiento «se resume en esta palabra: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”» ( Rom 13,9). San Pablo insiste en este punto […]

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DELIMITACIÓN ÁMBITO DE LA PARROQUIA

Fotografías de la obra

Carta Encíclica Magnifica Humanitas Santo Padre León XIV (pincha en la imagen para leer)