Jóvenes de nuestra parroquia participan en la vigilia de oración con el Papa

 

«Os invito, por tanto, a todos, a ser juntos sal de la tierra y luz del mundo (cf. Mt 5,13). Para vivir así, es necesario ante todo interpretar la sociedad presente, viviendo con sabiduría, para poder después transformarla como testigos del Evangelio. El joven cristiano, en efecto, se vuelve luminoso tanto en la alegría como en la prueba, dando sabor a la realidad porque la habita como una persona que disfruta de la vida en su interior, sin esperar que el gusto se lo den la riqueza, el placer o el poder. Esta es nuestra libertad, que tiene su fuente en la fe, que es capaz de dar luz y buen sabor a toda sociedad, a toda experiencia humana. En cambio, cuando la vida no sabe a nada, es como si nos fuera arrebatada: ya no la sentimos nuestra. Ante el vacío de la indiferencia y del conformismo, ante la violencia de la guerra y de la mentira, sed vosotros mismos chispa de una humanidad nueva.

Y entonces, quiero confiar a todos vosotros una misión: que seáis humanos. Sí, ¡sed humanos!: hombres y mujeres de carne y hueso. No apariencias, sino rostros fiables. Personas que buscan la justicia porque tienen hambre de ella, como del pan de cada día. Personas que desean una vida honesta y recta, porque gustosamente hacen a los demás lo que querrían que los demás hicieran con ellas. Sed humanos como lo es Cristo, el hombre perfecto, el Resucitado que comparte con nosotros la historia en todo tiempo. Cultivando este compromiso, mirad a los Apóstoles, a los primeros cristianos, habitantes de un mundo pagano. Siguiendo su ejemplo, sed misioneros del Evangelio ante las pobrezas materiales y espirituales de nuestro tiempo, sabiendo bien que nuestra fe es un estilo de vida que se cumple en la caridad (cf. Ga 5,6). Ésta, queridos jóvenes, es la virtud que cambia la historia más que ninguna otra. ¡Vosotros podéis cambiar la historia! ¡Hacedlo con el amor! Muchas gracias».     (fragmento del discurso del Santo Padre, en la vigilia de oración con los jóvenes. 6 de junio de 2026)

AQUÍ TEXTO COMPLETO DEL DISCURSO

Día de la Caridad en el Corpus 2026 – Campaña del 4 al 14 de junio

Cáritas Sigüenza-Guadalajara se une al resto de Cáritas españolas en la campaña del Día de la Caridad, arraigada siempre en el contexto de la fiesta del Corpus Christi.  Así lo expresa el lema de 2026, “Elige amar. Elige comunidad”, que anima y es bandera de la jornada de caridad que recuerda a las parroquias y a la sociedad entera que “No siempre podemos cambiar el mundo pero sí podemos elegir cómo vivir en él”. De nuevo resuena la llamada a empeñarse por hacer una sociedad y una Iglesia más fraternas siguiendo las vías de “la dignidad humana, la solidaridad y el cuidado mutuo”.

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10º Domingo – Tiempo Ordinario -A

Hemos escuchado el Evangelio de la llamada de Mateo. Mateo era un «publicano», es decir un recaudador de impuestos para el imperio romano, y por esto, considerado un pecador público. Pero Jesús lo llama a seguirlo y a convertirse en su discípulo. Mateo acepta, y lo invita a cena en su casa junto a los […]

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Solemnidad del Corpus Christi – Ciclo A

 

Alfombra Corpus b

Con el corazón colmado de alegría, al inicio de este Viaje a España, presido esta Celebración en el día de la Solemnidad del Corpus Christi.

Estamos reunidos en torno a la Eucaristía, el don de la presencia viva de Cristo en medio de nosotros. Él, que quiso ofrecernos su vida para hacernos entrar en la comunión del Padre y convertirnos en hijos suyos, está aquí, como Pan vivo bajado del cielo, que nos alimenta con la misma vida de Dios, con un amor más fuerte que la muerte.

Esta memoria del Señor presente en el Pan eucarístico está en el corazón de vuestra fe y de la historia de vuestro pueblo. Aquí en Madrid, pero también en tantos otros lugares de España, el Corpus Christi no es una fiesta más del calendario litúrgico, sino un volver a las raíces de la fe para renovar el amor y la fidelidad a Dios. Las solemnes procesiones de este día han plasmado durante siglos la piedad, el arte, la música, la arquitectura y la vida del pueblo español y, todavía hoy, expresan y manifiestan el sentimiento espiritual de este país también a través de la belleza y la elegancia de las alfombras florales, de los altares en las calles, del cuidado de las custodias y de los expositores, de los cantos y de los ornamentos. No se trata de una manifestación exterior, de una supervivencia folclórica o de un simple adorno estético: aquí se trata de la fe en la presencia del Señor Resucitado, que está vivo y sigue pasando en medio de nosotros, que se hace pan para nuestra hambre de vida y visita los rincones de nuestro corazón y de nuestra historia, también los más oscuros.

Así, si en la Celebración eucarística Cristo se entrega como alimento, la procesión dice que Él no permanece encerrado en el templo, sino que sale a nuestro encuentro. Jesús camina por las calles, atraviesa las plazas, visita nuestros barrios, habita los lugares de nuestra vida cotidiana. Él es el Dios cercano que camina con su pueblo, el Señor de la historia, consuelo de los débiles, luz para las familias, esperanza para los enfermos, paz para quien sufre. El Cristo que pasa por las calles en la custodia es el mismo que se identifica con los pobres, los abatidos, los que están solos y desamparados. No es casual que aquí, en España, la Iglesia haya unido durante años la solemnidad del Corpus Christi con el Día de la Caridad.

No se trata únicamente de sacar la custodia, sino de dejarnos sacar nosotros mismos del egoísmo, de la indiferencia, de una fe cómoda y privada, para responder a su invitación a la conversión, a cambiar la mirada, a acoger su presencia que nos transforma y nos hace constructores de un mundo nuevo.

Por eso, la memoria histórica de las procesiones del Corpus Christi no se deja aprisionar por un recuerdo nostálgico; se convierte, en cambio, en una invitación para el hoy, para nuestra vida personal, para nuestras relaciones, para la sociedad, para la construcción del futuro. En esta perspectiva debe comprenderse la invitación a “recordar” que hemos escuchado en la primera lectura: «Recuerda todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto»; acuérdate de cómo, cuando tenías hambre, te alimentó con el maná. Se trata de “recordar” precisamente para no olvidar quién es el Señor, para no caer en la tentación de confiar en otros ídolos y alimentarse de un pan que no sacia.

Por tanto, he aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy. Una escuela que nos enseña a arrodillarnos ante Dios y ante el prójimo, porque nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano; una escuela que nos enseña la gratitud del amor que se hace don, para que circule entre nosotros y rompa las cadenas de todo egoísmo; una escuela de la que aprendemos que Dios es presencia real y que también nosotros estamos llamados a estar presentes en las situaciones y en los desafíos de la sociedad, a no huir, a comprometernos personalmente en la construcción del bien común.

Hermanos y hermanas, deseo recordar aquí a san Manuel González, el obispo de los sagrarios abandonados. Su vida nos recuerda que la Eucaristía no puede ser honrada sólo en las grandes celebraciones o de modo ocasional, sino también en la fidelidad silenciosa de quien acompaña al Señor con una amistad humilde y discreta que se alimenta día a día. Quisiera recordar también los versos poéticos de san Juan de la Cruz: «Qué bien sé yo la fuente que mana y corre, aunque es de noche» (Cantar del alma que se huelga de conocer a Dios por fe). En la prisión conventual de Toledo, donde estaba encarcelado en condiciones durísimas, precisamente en torno al Corpus Christi de 1578, él reconoce desde la noche de aquella prisión la presencia escondida del Señor, de la que brota una luz que no conoce ocaso y mana una vida que no se agota. Jesús Eucaristía es “aquella eterna fuente que está escondida” fuente que corre y apaga la sed, pero sin deslumbrar, sin imponerse con poder exterior, sin presentarse de modo espectacular (cf. ibíd.).

Volvamos a Él con amor sincero. Abrámonos al encuentro con Él, dejemos que hidrate las sequedades de nuestro corazón, para salir después a los caminos de la vida y de la historia y llevar entre la gente esta corriente de agua fresca, corriente de amor, de paz, de justicia y de alegría. Bebamos de nuevo de esta fuente eucarística, que no nos encierra en una devoción privada, sino que nos envía a regar a los hermanos, a las familias, a los pobres, a quienes sufren, a quienes han perdido la esperanza. La gracia eucarística nos transforma, pero también nos convierte en protagonistas de la transformación de la historia y en signo de esperanza para quienes encontramos.

Que el Señor Jesús presente en la Eucaristía os haga pan partido, entregado y ofrecido, para que una vida plena pueda brotar para vosotros, para vuestras familias y para vuestro país.

S. S. León XIV
Homilía 7 de junio de 2026
“Plaza de Cibeles” (Madrid)
Fuente: vatican.va

Mes de junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús- Oración al Sagrado Corazón de Jesús

  Novena del 3 al 11 de junio
Mañanas: Novena, después de misa de 12:00 h. 
Tardes: a las 19:00 h. Rosario, Novena y misa

Santa Misa de la Solemnidad, viernes, 12 de junio, a las 12:00 h.

Oración del Papa León XIV al Sagrado Corazón de Jesús
Señor, hoy vengo a tu tierno Corazón,
a Ti que tienes palabras que encienden el mío,
a Ti que derramas compasión sobre los pequeños y los pobres,
sobre los que sufren y sobre toda miseria humana.

Deseo conocerte más, contemplarte en el Evangelio,
estar contigo y aprender de Ti
y del amor con que te dejaste tocar
por todas las formas de pobreza.

Tú nos mostraste el amor del Padre
amándonos sin medida
con tu Corazón divino y humano.

Concede a todos tus hijos la gracia del encuentro contigo.
Cambia, moldea y transforma nuestros planes,
para que sólo te busquemos a Ti en cada circunstancia:
en la oración, en el trabajo, en los encuentros y en nuestra rutina diaria.

Desde este encuentro, envíanos en misión,
una misión de compasión por un mundo
en el que eres la fuente de donde fluye toda consolación.
Amén.

 

Institución del acolitado hacia el diaconado – viernes, 5 de julio

El próximo viernes, 5 de julio, en la concatedral de Santa María, a las 19:00 h, serán instituidos en el ministerio del acolitado Javier, Jesús, catequistas de nuestra parroquia, como un paso más en su camino al diaconado. Rezamos por ellos.

El ministerio del acólito

Identidad (n. 25-26). Al servicio del altar, el presidente de la celebración y los otros ministros. Ministerio litúrgico.

Competencias (n. 27-39). Ministerio propio: servicio del altar. Es también ministro extraordinario de la sagrada comunión de forma estable (aunque puede haber ministros extraordinarios nombrados por un tiempo determinado que no sean instituidos como acólitos).

Al acólito instituido se le pueden encomendar, además, tareas de coordinación del equipo litúrgico, la preparación y ensayo de las celebraciones, coordinación de los demás ministros extraordinarios, etc.

A nivel diocesano el acólito, puede ejercer su servicio en otras parroquias o en el equipo de la delegación.

«Orientaciones sobre la institución de los ministerios de lector, acólito y catequista. (Ad experimentum por cinco años)«.28.03.2023

Comunicado sobre la celebración de la solemnidad del Corpus Christi 2026 en la Diócesis

Dada la proximidad geográfica entre nuestra diócesis y los espacios habilitados en Madrid con motivo de la visita apostólica del papa León XIV, y con el objeto de facilitar la participación en la celebración que tendrá lugar en la capital de España el 7 de junio, os comunico que, en la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, la solemnidad del Corpus Christi se traslada al domingo 14 de junio.

Las parroquias que deseen mantener la celebración el domingo día 7 deberán comunicarlo al Obispado.

Invito a toda la comunidad diocesana a rezar para que el viaje apostólico del Santo Padre produzca abundantes frutos en la vida y la misión de la Iglesia.

 Guadalajara, 1 de mayo de 2026 
+ Julián Ruiz Martorell
Obispo de Sigüenza-Guadalajara

Tarde de celebración en nuestra parroquia

El viernes, 29 de mayo, terminamos el curso de catequesis y lo quisimos hacer celebrando. Después de una oración de acción de gracias compartida por todos los grupos, los niñ@s disfrutaron con los  juegos preparados por los catequistas, en la plaza del Jardinillo.

Un año más, no faltaron “los nicolasillos” que todos recibieron con alegría.

Gracias por compartir este año de catequesis con tanta alegría e ilusión.

Aunque el curso termina, recuerda que JESÚS ESTÁ SIEMPRE CONTIGO, te cuida y espera cada domingo en la misa.

¡No dejes de acercarte a Él y seguir creciendo en su amor!

Nos vemos pronto. ¡Feliz verano!