Cuarto domingo de Pascua Ciclo A – Domingo del Buen Pastor – Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y Vocaciones Nativas

* * * * * *

La Delegación de Misiones de la diócesis Sigüenza-Guadalajara ha organizado un programa de sensibilización, a cargo del misionero javeriano Rolando Ruiz Durán, acompañado del delegado de misiones, Emilio Ruíz. El miércoles, 22 de abril, en la parroquia de El Salvador, tendrá lugar un encuentro con jóvenes.

* * * * * *

En el Evangelio de este domingo (Cfr. Jn 10, 1-10), llamado “el domingo del Buen Pastor”, Jesús se presenta con dos imágenes que se completan recíprocamente. La imagen del Pastor y la imagen de la Puerta del corral de las ovejas. El rebaño, que somos todos nosotros, tiene como habitación un corral que sirve de refugio, donde las ovejas viven y descansan después de las fatigas del camino. Y el corral tiene un recinto con una puerta, donde hay un guardián. Al rebaño se acercan diversas personas: está quien entra en el recinto pasando por la puerta y quien “entra por otro lado” (v. 1).
 
El primero es el pastor, el segundo un extraño, que no ama a las ovejas, quiere entrar por otros intereses. Jesús se identifica con el primero y manifiesta una relación de familiaridad con las ovejas, expresada a través de la voz, con la que las llama, y que ellas reconocen y siguen (Cfr. v. 3). Él las llama para conducirlas afuera, a los prados herbosos donde encuentran buen sustento.
La segunda imagen con Jesús se presenta es la de la “puerta de las ovejas” (v. 7). En efecto dice: “Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará” (v. 9), es decir, tendrá la vida y la tendrá en abundancia (Cfr. v. 10). Cristo, Buen Pastor, se ha convertido en la puerta de la salvación de la humanidad, porque ha ofrecido la vida por sus ovejas.
 
Jesús, pastor bueno y puerta de las ovejas, es un jefe cuya autoridad se expresa en el servicio, un jefe que para gobernar da la vida y no pide a otros que la sacrifiquen. De un jefe así nos podemos fiar, como las ovejas que escuchan la voz de su pastor porque saben que con Él se va a prados buenos y abundantes. Basta una señal, una llamada y ellas lo siguen, obedecen, se encaminan guiadas por la voz de aquel que sienten como una presencia amiga, fuerte y dulce al mismo tiempo, que dirige, protege, consuela y cura.
 
Así es Cristo para nosotros. Hay una dimensión de la experiencia cristiana que tal vez dejamos un poco en la sombra: la dimensión espiritual y afectiva. El hecho de sentirnos unidos al Señor por un vínculo especial, como las ovejas a su pastor. A veces racionalizamos demasiado la fe y corremos el riesgo de perder la percepción del timbre de aquella voz, de la voz de Jesús Buen Pastor, que anima y fascina. Como les sucedió a los dos discípulos de Emaús, a los que les ardía el corazón mientras el Resucitado hablaba a lo largo del camino.
Es la experiencia maravillosa de sentirse amados por Jesús. Pregúntense: ¿Yo me siento amado por Jesús? ¿Yo me siento amada por Jesús? Para Él jamás somos extraños, sino amigos y hermanos. Y sin embargo, no siempre es fácil distinguir la voz del Pastor Bueno. Estén atentos. Siempre existe el riesgo de estar distraídos por el bullicio de tantas otras voces. Hoy estamos invitados a no dejarnos distraer por las falsas sabidurías de este mundo, sino a seguir a Jesús, el Resucitado, como único guía seguro que da sentido a nuestra vida.
 
En esta Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones – en especial por las vocaciones sacerdotales, para que el Señor nos envíe buenos pastores – invocamos a la Virgen María: Que Ella acompañe a los diez nuevos sacerdotes a quienes he ordenado hace poco. He pedido a cuatro de ellos, de la diócesis de Roma, que se asomaran para dar la bendición junto a mí. Que la Virgen  sostenga con su ayuda a cuantos están llamados por Él, a fin de que estén listos y sean generosos para seguir su voz.
Santo Padre Francisco
Regina Coeli, 7 de mayo de 2017
Fuente: vatican.va

Cuarto domingo de Pascua – Ciclo A – Eucaristía de Familias

Monición de entrada: Este domingo suele llamarse el «Domingo del Buen Pastor». Vamos a vivir esta idea en la celebración. Cristo está con nosotros como nuestro gran pastor. Y él se hace presente en la comunidad por medio de los sacerdotes, por los que vamos a rezar hoy de una manera especial.

1ª Lectura: Hechos. Apóst 2,14 a. 36-41

Salmo 22«El Señor es mi pastor, nada me falta».

2ª Lectura: (2Pedro 2, 20b-25) El apóstol San Pedro nos habla de nuevo, y nos invita a fijar nuestros ojos en Jesús, muerto por nosotros.

Evangelio: (Jn. 10,1-10). Jesús se compara con un buen pastor que quiere mucho a sus ovejas y las cuida, para decirnos que nos quiere mucho, nos cuida, nos alimenta y nos defiende de los peligros.

 Preces:
1. Por los que tienen un ministerio pastoral en la Iglesia: obispos, sacerdotes y diáconos Para que su servicio sea siempre un anuncio gozoso de la Vida nueva que Jesucristo nos ofrece. Roguemos al Señor.

2. Por los misioneros y misioneras. Para que nunca les falte la fuerza necesaria para anunciar la luz del Evangelio a los pueblos a los que han sido enviados. Roguemos al Señor.

3. Por los religiosos consagrados. Para que su vida sea un rayo de esperanza en nuestro mundo. Roguemos al Señor.

4. Por los jóvenes. Para que escuchen la llamada que les dirige el Dios de la vida, y respondan a ella con decisión y alegría. Roguemos al Señor.

5. Por los que sufren a causa de la enfermedad, en casa o en los hospitales. Para que todos puedan encontrar la atención y el cariño que necesitan. Roguemos al Señor.

6. Por nosotros. Para que este tiempo de Pascua nos ayude a renovar nuestra fe y nuestra esperanza. Roguemos al Señor.

Invitación a comulgar: Jesús se nos da como alimento de vida eterna. Este es el Cordero de Dios, nuestro buen pastor, el camino de la Vida. Dichosos los invitados a esta mesa pascual.

Despedida: La misa ha terminado. Jesús, el buen pastor, ha dejado a los sacerdotes para que sean nuestros pastores. Pidamos al Señor que sean como él, «buenos pastores» y nosotros que seamos dóciles a sus enseñanzas.

Aquí puedes descargar la hoja para Cuarto domingo de Pascua -A- Eucaristía Familias

Tercer domingo de Pascua- Ciclo A

  Hoy quisiera invitaros a reflexionar sobre un aspecto sorprendente de la resurrección de Cristo: su humildad. Si recordamos los relatos evangélicos, nos damos cuenta de que el Señor resucitado no hace nada espectacular para imponerse a la fe de sus discípulos. No aparece rodeado de huestes de ángeles, no hace gestos sensacionales, no pronuncia […]

Leer más

Tercer Domingo de Pascua- Ciclo A -Eucaristía Familias

Monición de entrada: Nos volvemos a reunir para celebrar la Eucaristía. Bienvenidos todos a esta Misa. Vamos a participar lo mejor que podamos para que nos ayude a vivir como verdaderos cristianos. 1ª Lectura: (Hechos 2,14.22-28) San Pedro habla al pueblo el mismo día de Pentecostés. Su mensaje llaga hasta nosotros: Jesús de Nazaret ha […]

Leer más

Segundo domingo de Pascua. Ciclo A – Eucaristía de familias

Monición de entrada Queridos amigos: Pascua es una fiesta tan grande que no se puede celebrar en un solo día. Por eso la Iglesia dedica cincuenta días para celebrarla: cincuenta días de Pascua! En este segundo domingo vamos a vivir la idea gozosa de que el Señor resucitado ha hecho de nosotros la comunidad de […]

Leer más

Santo Triduo Pascual

El Jueves Santo. En la tarde, con la Santa Misa “en la Cena del Señor” iniciará el Triduo Pascual de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, que es el culmen de todo el año litúrgico y también el culmen de nuestra vida cristiana. El Triduo se abre con la conmemoración de la Última Cena. […]

Leer más

Domingo de Ramos –

11,15 h.  Solemne Bendición de ramos y a continuación, procesión  desde la iglesia de San Ginés * * * * * *  Mientras Jesús recorre el camino de la cruz, nos ponemos detrás de Él y seguimos sus pasos. Y al caminar con Él, contemplamos su pasión por la humanidad, su corazón que se rompe, […]

Leer más

Quinto Domingo de Cuaresma- Ciclo A

En este quinto domingo de Cuaresma, en la liturgia se proclama el Evangelio de la Resurrección de Lázaro (cf. Jn 11,1-45). En el itinerario cuaresmal, este es un signo que habla de la victoria de Cristo sobre la muerte y del don de la vida eterna que recibimos en el Bautismo (cf. Catecismo de la Iglesia Católica,1265). […]

Leer más