Solemnidad de Todos los Santos

anagrama misa de las familias
Monición de entrada: Hoy celebramos la fiesta de «Todos los Santos». La mayoría de nosotros llevamos nombres de «santos». Ellos son nuestros amigos desde la casa del Padre Dios, y cuidan de nosotros. Los que tenemos nombres de santos tenemos unos buenos amigos a los que les podemos pedir que nos echen una mano para vivir con alegría, con fuerza y con esperanza…

 1ª Lectura: Apoc 7,2-4.9-14: El Apocalipsis de S. Juan nos presenta una visión de todos aquellos que fueron los amigos de Dios en la tierra, entonando su canto después de haber participado de la sangre del Cordero.
Salmo 23, 1-6: «Estos son los que buscan al Señor»
2ª Lectura: (1 Jn 3,1-3): San Juan nos dice que con la fe, la esperanza y la caridad participamos nosotros de la vida de Dios y nos vamos haciendo semejantes a Él.
 Evangelio Mt 5,1-12: Jesús llama bienaventurados a todos aquellos que, en la tierra, buscan a Dios con un corazón humilde y trabajan por el bien de los demás,  ¿Cuantos de vosotros tenéis nombres de santos?, Sabemos algo de su vida? ¿Por qué son santos? Jesús nos dijo: «Sed santos como vuestro Padre del cielo» ¿Qué es ser santo?. Nosotros ¿somos santos? ¿Por qué?
  
Preces:
1. – Por la Iglesia, para que siga habiendo testigos de Jesús que hagan más bonito el mundo en el que vivimos y sean luz para toda la humanidad. Roguemos al Señor.
2. Para que todos seamos «santos», aunque no nos lo llamen, empezando por el Papa y terminando por el último de la fila.  Roguemos al Señor.
3. – Por los enfermos, los pobres, los ancianos, los parados y los que sufren: para que encuentren respuesta a sus problemas. Roguemos al Señor.
4.- Por nosotros mismos y por todas nuestras intenciones: para que vivamos en santidad preparando convenientemente la vida eterna. Roguemos al Señor.
5. – Por todos los difuntos, para que alcancen en Cristo la felicidad eterna. Roguemos al Señor.
Invitación a comulgar:
Cristo resucitado nos da ahora su cuerpo y su sangre. Nosotros, al recibirlos en nuestro corazón, participamos de la vida en plenitud del resucitado. Y la eucaristía guarda nuestra alma para la vida eterna.
 
Despedida: Queridos amigos: que el Señor, que ha resucitado, haga crecer nuestra vida de fe, de esperanza y de caridad. Que él nos ayude en la tarea de ser mejores y de ayudar a los demás.

 

Publicado en Eucaristía de las familias.

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