Monición de entrada: Jesús proclama dichosos y felices a todos aquellos que viven el espíritu cristiano, que es el espíritu de la Bienaventuranzas. Nos dice que podemos ser felices de otra manera; sin necesidad de preocuparnos tanto por tener muchas cosas…
1ª Lectura: (Sof. 2,3; 3, 12-13) En el mundo los que cuentan son los poderosos, los ricos, los sabios. Para el Señor, los que cuentan son los humildes, los pobres, los sencillos. Esto es lo que nos viene a decir esta lectura que vais a escuchar.
Salmo 145: «Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos».
2ª Lectura: (ICort. 1,26-31) San Pablo nos dice que Dios lo que quiere es gentes sencilla.
1. Por los más pobres y necesitados, tanto si están cerca de nosotros como si están lejos. Roguemos al Señor.
2. Por los que sufren a causa de enfermedades, muerte o desastres naturales. Roguemos al Señor.
3. Por los que viven humildemente en medio de una sociedad obsesionada por la apariencia. Roguemos al Señor.
4. Por los que trabajan por la justicia en todos los rincones de la tierra. Roguemos al Señor.
5. Por los que no dudan en extender su mano misericordiosa a todo aquel que está necesitado de ella. Roguemos al Señor.
6. Por los que no conocen a Dios; por los que lo buscan con sincero corazón; por los que se esfuerzan por verle con mayor claridad. Roguemos al Señor.
7. Por los que trabajan por la paz donde es más necesaria. Roguemos al Señor.