Eucaristía de las Familias- Domingo 28 del Tiempo Ordinario – Ciclo B

anagrama misa de las familias
 
Monición de entrada: Queridos amigos: Jesús nos convoca hoy aquí. Como los apóstoles se reunían, domingo tras domingo, para celebrar la presencia del Resucitado, también los cristianos nos seguimos reuniendo desde hace más de dos mil años, y Jesús nos asegura su presencia entre nosotros. Nos ha estado esperando toda la semana y aquí estamos. Vamos a participar en la Misa con mucha atención…

 Primera  Lectura: Sabiduría, 7,7-11
El hombre insensato pone su corazón en la riqueza y cree que los bienes de este mundo dan la felicidad. El hombre sensato sabe que Dios es fuente de felicidad.
 
Salmo 89«Sácianos de tu misericordia, Señor, y toda nuestra vida será alegría y júbilo»
 
Segunda Lectura: Hb 4,12-13
S. Pablo nos dice que la palabra de Dios nos sitúa siempre ante una elección. Tenemos que decidirnos por ser amigos de Dios.
 
Evangelio,Marcos 10,17-30
Jesús nos llama a vivir una aventura preciosa: gastar la vida en el servicio de Dios y de los pobres, que son sus preferidos. Algunos le escuchan y les siguen; otros, como el joven rico de este relato, temen perder sus cosas y se echan para atrás.
  
Preces:
1. Por la Iglesia, para que siga siempre a Jesucristo y sea como Él desprendida de las cosas de la tierra. ROGUEMOS AL SEÑOR.
 
2. Por los que comparten los bienes con los demás, para que Dios sea su verdadero tesoro. ROGUEMOS AL SEÑOR.
 
3. Por los países pobres, para que encuentren ayuda de los países ricos. ROGUEMOS AL SEÑOR.
 
4. Por los que lo han dejado todo, al contrario del joven rico, y han seguido a Jesús, entregándose a los pobres, enfermos y marginados. ROGUEMOS AL SEÑOR.
 
5. Para que honremos siempre y ayudemos a nuestros padres, que nos dieron la vida. ROGUEMOS AL SEÑOR.
 
Invitación a comulgar: Jesús nos invita a tomar su cuerpo y a beber su sangre. Con mucho respeto y muy alegres vamos a recibir la Eucaristía.
 
 DespedidaAmigos: La Misa ha terminado pero nos compromete a dar un sentido nuevo a nuestra vida. Hemos escuchado en la misa «Dichosos los que ponen su confianza en el Señor». Dichosos seremos nosotros si amamos al Señor y abrimos nuestro corazón a los necesitados. Que no faltemos ningún domingo a esta cita que tenemos con Jesús.
Dibujo: Fano
Publicado en Eucaristía de las familias.

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