1º Adviento -Ciclo C

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Monición de entrada:
Hoy comenzamos el tiempo de Adviento que significa venida, la venida del Señor.
Cuando Dios soñó el mundo lo soñó bonito, alegre, feliz. Han pasado millones de años, uno detrás de otro. Hace más de 2.000 años, nació Jesús de Nazaret: han pasado 20 siglos y estamos en el siglo 21. ¿Cómo está el mundo en que vivimos?. Vamos a pensar en esto durante la Eucaristía. 

1a Lectura: (Jr 33, 14-1)
Dios responde a nuestras peticiones. Y lo hace por medio de las palabras que dijeron los profetas hace miles de años. Hoy vamos a escuchar un pequeño texto del profeta Jeremías.
 
Salmo 24, 4-. 8-10.14«A ti, Señor, levanto mi alma»
 
2ª Lectura: (1 Ts.3, 12-4,2).
Nuestro camino, nuestra vida, es una preparación para el día de la venida definitiva del Señor. Escuchemos ahora una llamada a vivir intensamente esa preparación.
 
Evangelio: (Lc 21, 25-28, 34-36)
Está muy bien lo que nos ha dicho Jeremías en la primera lectura. Las cosas no van a ser siempre como son ahora. De acuerdo. Pero, ¿Cuándo van a ser esos «días» que dice Dios que van a llegar? 
Preces:
1. Pedimos al Señor por toda la Iglesia, especialmente hoy que comenzamos el Adviento, para que entre todos vayamos preparando este mundo para celebrar el nacimiento de Jesús en la Navidad. Roguemos al Señor.
 
2. Pedimos también por los enfermos, por los que sufren: que este Adviento sea para ellos un tiempo de esperanza en la solución de sus problemas y enfermedades. Roguemos al Señor.
 
3. Te pedimos también, Señor, por nuestras familias y amigos para que, con esperanza, abramos los ojos para ver la justicia que ya brota en cientos de lugares y que son anuncio de una nueva Navidad. Roguemos al Señor.
 
4. Te pedimos, Señor, por todos los niños y niñas de nuestra parroquia de San Nicolás y del mundo entero, para que crezcamos con un corazón grande y generoso. Roguemos al Señor.
  
Invitación a comulgar: Jesús nos invita a tomar su cuerpo y a beber su sangre. Con mucho respeto y muy alegres vamos a recibir la Eucaristía.
 
Despedida: Te darnos gracias, Padre, por esta Eucaristía. Ayúdanos esta semana a tener los ojos bien abiertos, como torres vigilantes, para ver amanecer tu justicia a nuestro alrededor y sentir, así, que estás en medio de nosotros.
 
Publicado en Eucaristía de las familias.

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