

Monición de entrada: En el segundo domingo de Cuaresma, Jesús nos hace «spolier» y nos revela lo bien que estaremos en el Cielo. Será un banquete que saciará nuestros deseos. Pero Jesús nos dice que toca bajar del Tabor y cumplir con la comanda del Padre: ¡¡¡ESCUCHADLO!!! Pedimos a Jesús que abra nuestros oídos para escucharle con atención.
1ª Lectura: ( Génesis 12,1-4 a) Escuchad una lectura muy breve pero muy importante para la historia de la salvación. Dios llama a Abrahán y ¿Cómo responde? Prestad atención.
Salmo 32: «Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti»
2ª Lectura: (2 Timoteo (1,8b-10) Esta segunda lectura nos hablará de la salvación que hemos recibido por Jesucristo. Escuchémosla con atención y agradecimiento.
Evangelio: (Mat. 17, 1-9) Allá arriba, en el monte Tabor, Jesús habla en oración con su Padre. Toda su persona resplandeció de luz ante los apóstoles, y éstos vieron de verdad quién era Jesús.
Preces:
1. Para que seamos capaces de cambiar nuestro corazón, y tengamos los mismos criterios de vida que Jesús. Roguemos al Señor.
2. Para que la riqueza esté mejor distribuida, y todo el mundo pueda tener una vida digna. Roguemos al Señor.
3. Para que todos los hombres y mujeres de buena voluntad mantengamos firme el afán de luchar por un mundo más justo, en el que nadie quede excluido. Roguemos al Señor.
4. Para que los jóvenes que sientan la llamada de Dios para entregarse a los demás, sean valientes y respondan con generosidad. Roguemos al Señor.
5. Para que todos los cristianos, toda la Iglesia, vivamos este tiempo de Cuaresma con muchas ganas de crecer en el amor a Dios y a los hermanos, para poder celebrar con toda autenticidad las fiestas de Pascua. Roguemos al Señor.
