
Domingos y festivos de precepto
Del 19 de julio al 6 de septiembre (ambos inclusive)
10:00 h. en la iglesia del Carmen
12:00 y 21:00 h. en la iglesia de San Nicolás el Real

Domingos y festivos de precepto
Del 19 de julio al 6 de septiembre (ambos inclusive)
10:00 h. en la iglesia del Carmen
12:00 y 21:00 h. en la iglesia de San Nicolás el Real
«Haced lo que Él os diga»

29 de agosto
19:00 h Misa en el santuario de Ntra. Sra. de la Antigua. A continuación traslado procesional de la imagen desde su santuario hasta la Concatedral de Santa María
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Del 30 de agosto al 6 de septiembre, en la Concatedral de Santa María.
19:30 h Santo Rosario, a continuación Novena y Santa Misa.
Nuestra parroquia San Nicolás el Real junto a las parroquias de Santa María y San Ginés estaremos presentes el vIernes, 4 de septiembre. El tema de reflexión de este día será: «Con María salimos a la misión»
6 de septiembre
Después del rezo del Rosario, Novena y Santa Misa, traslado procesional de la imagen de nuestra Sra. de la Antigua a la iglesia de San Francisco.
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7 de septiembre, en la iglesia de San Francisco (El Fuerte)
18:00 h. se celebrará la tradicional ofrenda floral.
19:30 h. novena, el rosario y la santa misa.
Al finalizar se procederá a la jura de reglas e imposición de medallas a los nuevos hermanos de la Cofradía.
22:00 h. tendrá lugar la vigila de Adoración Nocturna.
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El 8 de septiembre
8:00h Misa de las Familias, en la iglesia de San Francisco
9:30h Santa Misa, en la iglesia de San Francisco
12:00h Santa Misa Mayor presidida por el Sr Obispo, en la iglesia de San Francisco
18:00h Santa Misa, previa a la Solemne procesión en la Concatedral de Santa María
19:00h Solemne Procesión desde la Concatedral de Santa María hasta su Santuario
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La Palabra de Dios proclamada en la liturgia de este domingo nos ofrece algunos criterios fundamentales para el pensamiento y la acción. Leemos en la Carta a los Romanos que cada mandamiento «se resume en esta palabra: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”» ( Rom 13,9). San Pablo insiste en este punto con una imagen muy poderosa, presente también en el Padrenuestro. De hecho, escribe: «Hermanos, no debáis a nadie nada, excepto el amaros los unos a los otros» (v. 8).
Jesús nos enseñó a orar por el perdón de las deudas y a practicarlo. Sin embargo, existe un legado que nos debemos mutuamente, sin que ello nos aprisione: la deuda del amor recíproco. Toda la atención, el cariño y la bondad que hemos recibido nos hacen más libres y capaces de asumir responsabilidades.
En el Evangelio de este domingo, Jesús sugiere a cada comunidad cristiana al menos dos maneras de practicar el amor mutuo. La primera es aprender a corregir a los demás. Es un arte delicado y a menudo olvidado, que requiere franqueza y paciencia. Hablar con sinceridad —primero individualmente, luego, si es necesario, entre dos o tres personas, y finalmente, cuando sea preciso, con toda la comunidad— significa afrontar la realidad y transformar los problemas y conflictos en oportunidades de crecimiento. Quejarse y chismorrear es más fácil, pero no resuelve nada y paraliza muchas situaciones. El Evangelio, en cambio, nos enseña la libertad en la caridad.
Existe una segunda forma de amar fraternalmente, que para Jesús incluso transforma la oración: llegar a un acuerdo. No solo cuando hay conflicto, sino también para pedirle a Dios algún favor. El Señor dice: «Si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra sobre cualquier cosa que pidan, mi Padre que está en los cielos se la concederá» ( Mt 18:19). Esta promesa sugiere que podemos tener deseos, dolores y esperanzas comunes, y que, mediante la oración, crecer en unidad. Sin fe, cada uno de nosotros podría sentirse solo y desconfiar de los demás, viéndolos como extraños y enemigos. Por gracia, somos hermanos que podemos llegar a un acuerdo: reuniéndonos, perdonándonos y escuchándonos unos a otros en el Señor.
Le pedimos a María, quien tras el anuncio del ángel se apresuró a reunirse con su prima Isabel para compartir la alegría y las dificultades del embarazo, que nos enseñe también a nosotros la gozosa obligación del amor fraterno.
S.S. León XIV, Ángelus, 6 de septiembre de 2026
Fuente: vatican.va